Las danzas del mundo harán posible un encuentro que nos permitirá convivir, experimentar y festejar.
*Sobre las danzas circulares os diré que...
En épocas lejanas el hombre danzó en círculos junto a sus congéneres alrededor de un centro, casi siempre constituído por una fogata. Estas danzas se ejecutaban desde tiempos prehistóricos, en ellas el hombre imitaba tanto formas de la naturaleza (sol, luna, nido) como el devenir cíclico de la misma (estaciones del año, lunaciones, día/noche) representando así al mundo "real" que lo rodea y al que imagina.
Por mucho tiempo el centro del círculo de danzarines fue el fuego, sin duda con carácter sagrado. Luego se reemplazó por otros elementos con valor simbólico (piedras, frutos, flores, agua, fuentes, semillas) pero siempre imbuídos con un contenido mágico sagrado.
Desde la antiguedad las diversas culturas atesoraron un valioso acervo de danzas en círculo, que perviven aún en nuestros días. Los griegos, armenios, vascos, israelíes, rusos, gitanos, escoceses, irlandeses, son -entre otros- algunas comunidades que se distinguen en tal sentido.
Las danzas circulares del mundo, son pues danzas grupales y populares en las que puede participar toda persona de la comunidad, sea cual sea su edad, sexo, condición social o académica. No son exclusivas, sino integradoras de todos los participantes hacia una unidad que los incluye equitativamente.
Su aprendizaje es simple. Comprenden músicas y pasos festivos y/o meditativos.
En los talleres trataremos de crear un ambiente propicio para recoger el verdadero significado de estas danzas y hacer una regresión a estados más primitivos, donde la solidaridad y la cercanía eran moneda corriente.
Sería bonito también que, de vez en cuando, tratásemos de danzar al aire libre, en un entorno natural...
Natalia Rubio.